Una peculiar textura de la Semana Santa y el símbolo de lo que para muchos supone Sevilla en estas fechas: una ciudad patas arriba
"Consumatum est". Es decir, que ésto, aunque cueste trabajo creerlo, se terminó. ¿Cómo es posible que una semana pueda pasar tan rápido? Parece que fue ayer cuando las terribles dudas que ante cada Semana Santa nos invaden, a mí y, supongo, a muchos sevillanos más, volvían a aparecer de nuevo: me voy a la playa, un viajecito o...¡me quedo!
Al final la decisión más sencilla siempre es la más sabia. Y es que pocos años he podido disfrutar tanto de la familia, de los amigos y de la ciudad como durante esta semana.
¡Ah! y un poco de cofradías, por supuesto.
Y para no perderse ni un solo detalle me uno a esa otra cofradía de infatigables apasionados de la cámara para dar rienda suelta a mi creatividad.
A continuación, una selección con algunas de las fotografías tomadas durante la semana:
Y para no perderse ni un solo detalle me uno a esa otra cofradía de infatigables apasionados de la cámara para dar rienda suelta a mi creatividad.
A continuación, una selección con algunas de las fotografías tomadas durante la semana:
Quizá uno de los secretos por el que la Semana Santa de Sevilla goce de tanta fuerza y tanta vitalidad lo podamos encontrar en la enorme fascinación que esta celebración ejerce sobre los más pequeños.
2 comentarios:
Pero qué penitente más guapo!
Bonito articulo amigo!
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